miércoles, 29 de mayo de 2013

Come back.

Llevo horas dando vueltas en la cama y por mas que busco no te encuentro. Se ha roto mi brujula, ahora marca el norte mientras que antes solo te señalaba a ti; cuando me gustaba usarla para encontrarte y poder perderme en tus ojos y tus besos. Ahora mis zapatos echan de menos subirse a los tuyos para bailar y mis oidos tus jadeos a media noche. Desde que no estas araño las paredes y culpo a los cuadros que me miran de que no volvieras con un lo siento en los labios y un calendario repleto de dias vacios para llenarlos de aventuras de las nuestras, aquellas aventuras para las cuales no hacia falta salir de la cama. Y ya no se a quien culpar de que tu ropa no este en mi armario ni tu cepillo de dientes de mi cuarto de baño. Lo peor es que me supo a poco, contigo todo es intenso pero breve. Siempre breve.

Cama vacia.

Me gusta sentarme en el sofa solamente con una camiseta enorme todas las ventanas abiertas y una pelicula que me erice la piel mientras como chocolate. Pero hoy me he sentado en la ventana a escribir que te echo de menos mientras suena rap de fondo. No quiero que esto sea una carta de despedida, sobretodo porque yo ya me despedi aunque se me olvidaran todos los besos que te di por tu cuerpo. Nuestras caricias las guardan tus sabanas y todos los "te quiero" se los ha llevado el viento. Solo nosotros sabemos lo que sentimos y yo se que tu ya no sientes nada. Yo, en cambio, siento mucho haberte dado tanto de mi y siento  mucho tambien haber confiado en lo que decias. Pero tambien tengo que admitir que te siento a mi lado muchas noches... que mala suerte tener una cama tan grande que aun guarda tu forma.

martes, 28 de mayo de 2013

Arritmias.

Tengo mil problemas guardados en el bolsillo junto cn las iniciales de tu nombre y el numero de los dias que pasamos juntos. Tengo tambien una arritmia en las rodillas desde que no siguen el ritmo que marcaban tus latidos. Tambien marcas de tus labios por el cuerpo y mis pies tienen frio desde que no se entrelazan con los tuyos. A mis ojos no le quedan lagrimas y a mi no me quedan fuerzas. Tengo tatuadas cada una de tus palabras en el vientre y las mariposas de mi estomago ya no revolotean, ahora se han encerrado en sus capullos esperando que alguien las vuelva a despertar y yo he decidido esperar con ellas. 

jueves, 16 de mayo de 2013

Escalar tu espalda ayudándome de tus lunares

Aún me parece escuchar tus buenos días cada mañana y aunque sólo son imaginaciones mías, retumban en mi cabeza como el eco en la mas profunda de las cuevas. Mi mano agarra fuerte las sábanas, la pobre echa de menos estrujar la tuya.. Y mis ojos echan de menos verte desnudo por toda la puta habitación, la cual sin ti parece un abismo. Se me ha quedado grande. Todo se me hace grande y el camino mas cuesta arriba ahora que tu no me ayudas a subirlo. Y es que antes estaba mas en forma, ya que cada noche escalaba tu espalda ayudándome de tus lunares. Tampoco tengo alma. La lleve a la tintorería para ver si pueden disimular todos los "te echo de menos" que escribí en ella con tinta indeleble y poner parches a todos los agujeros que le hicieron tus ultimas palabras. Ahora seguiré mirando el cielo para ver si pasa la puta estrella fugaz que hace que vuelvas.

Mi corazón tan roto como mis medias.

Apagaste el brillo de mis ojos y mataste todas las mariposas de mi estómago. No se si porque ya no me envenenabas a besos ni me contabas los lunares de la espalda o porque tus manos no me protegían de los monstruos de debajo de mi cama mientras duermo. Explotamos cada uno de los momentos de nuestro álbum para que ahora estén calcinados en el fuego de mi chimenea junto con todas las sabanas que antes habíamos compartido. Y pensar que antes solo quemábamos las sabanas con el fuego que encendías entre mis piernas. Y ahora aquí estoy tirada en el salón con el corazón tan roto como las medias e intentando reconstruir alguno de esos recuerdos a partir de las cenizas de tus besos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Tu tan tuyo y a la vez tan mío.

Cerraste de un portazo la historia que, granito a granito hicimos los dos; y en tu maleta te llevaste todos los te quiero, los abrazos y nuestros mejores besos. Me dejaste ahí con el corazón hecho añicos y rodeada de nuestros mejores momentos. Y es que por más que cambio los muebles de sitio, sin querer los coloco como están colocados los lunares de tu espalda. Tu tan tuyo y a la vez tan mío... Ahora me arrepiento de no haberte desgarrado la espalda con mis uñas y de no haberte sabido destruir a besos. Pero como de costumbre, ahora ya es tarde.